viernes, 21 de agosto de 2009

Una alineación solar que nunca será igual

El pasado mes de julio se quemaron -por una imprudencia- más de 500 hectáreas de la Sierra de La Foradà, situada en el norte de Alicante, y que es un lugar muy conocido por la curiosa alineación solar que se produce dos veces al año, dentro de un incomparable entorno natural.

Casualmente, acudí a la última alineación del mes de marzo, y disparé unas fotos que, por lo dramático de la noticia, no se podrán volver a repetir, por lo menos con el mismo paisaje y hasta dentro de muchos años; una verdadera pena.




2 comentarios:

Elena dijo...

Sería la parte menos agradable de la historia si se aportara dinero para repoblar el área que comprende les Vall de la Marina, he aquí el gran dilema. Tras las llamas, la vegetación y las zonas arboladas han quedado chamuscadas así que, a todas luces, con la llegada de las lluvias de otoño, la temida Gota Fría se llevará por delante todo lo encuentre, a saber, cerezos, olivos, caminos y sendas. Es decir, los vecinos de la última zona virgen de la Marina Alta verán mermados sus ingresos cuando tengan que sacar de sus propios bolsillos dinero para solventar las inclemencias climáticas.
El entorno de la Vall de Gallinera ha quedado marcado por las llamas, es cierto. De hecho, los incendios intencionados (que no provocados) han sido una práctica habitual en el valle durante años, motivada por el interés urbanístico que planeaba sobre este punto. Ahora, los intereses han cambiado, pero la torpeza del ser humano continúa estando presente.
Descuido o no, la reserva cinegética de la Vall d’Alcalà ha sufrido daños irreparables, la Vall de Gallinera huele todavía a desazón e impotencia y mientras, decenas de turistas se agolpan en los bares los fines de semana para ver cómo han quedado en las paredes de nuestras montañas la pintura nueva.

Carlos Pro, el Blog dijo...

Desde luego, todo este desastre es una mezcla de intereses, sinsentido y desamparo difíciles de entender; es un tema muy espinoso y que tiene, parece, mala solución. Confiaremos, todavía, que se arregle con el tiempo.