domingo, 4 de enero de 2009

El arte de no hacer nada


Estaba ayer leyendo un suplemento dominical y me topé con un artículo que me gustó mucho y en el que me vi bastante reflejado. Básicamente decía que no hacer nada es necesario para la salud física y mental. Empezaba así:

Pasar el día haciendo cosas consume más energía de la que se dispone, lo que genera agotamiento y negatividad. El equilibrio pasa por incumplir en la rutina el descanso físico y la relajación mental.

Yo soy de los que no pueden estarse quietos y el no hacer nada me pone nervioso. Al final acabas estresado de tantas cosas que tienes en la cabeza. El artículo decía otras cosas interesantes:

1.La actitud que tomamos frente a nuestras circunstancias es lo que determina finalmente lo que sentimos y experimentamos.

2.La realidad demuestra que ninguna situación cambia hasta que deviene insoportable.

3.El señor X cree que cuanto más haga y más tenga, mejor estará y más feliz será; pero cuanto más hace y más tiene, menos es y más insatisfecho se siente.

4.Dado que no podemos controlar lo que sucede en nuestra vida, sí podemos cambiar nuestra interpretación, modificando el papel que tomamos frente a nuestras circunstancias.

¿Por qué no dejamos lo que estamos haciendo para simplemente no hacer nada, tan sólo ser y estar?...yo este año, a mi manera, me lo he propuesto como meta.


5 comentarios:

Mercurio dijo...

A mi modo mi proposito este año va por el mismo camino. En mi caso es "Simplificar".
Disfrutar de lo que se tiene en vez de hacer cosas para disfrutar en un futuro incierto.
Suerte

Cortador dijo...

Pues a mí no me va mucho el no hacer nada, prefiero estar siempre haciendo o pensando cosas. De hecho cuando estoy mucho tiempo sin hacer nada me pongo de mal humor jejeje

Saludos!!

Carlos Pro, el Blog dijo...

Mercurio, no es mala idea; Cortador, yo soy de los tuyos...pero hacer tantas cosas acaba por estresarme!
Salu2

Eva dijo...

Pues yo este último mes me he hecho experta en no hacer nada... y cuando digo nada, es NADA

Y me he dado cuenta de que es un círculo vicioso, cuanto menos hago, menos ganas de hacer cosas tengo...

Carlos Pro, el Blog dijo...

Esta claro Eva, que lo de no hacer nada va de lujo cuando hay que hacerlo, de vez en cuando, si no, es peligroso.