lunes, 17 de noviembre de 2008

El loco de los Mac

Todos los diseñadores gráficos somos amantes de los Mac, es vox populi y, si podemos, nos hacemos con alguno antiguo (yo, por ejemplo, tengo un Classic del ochentaypico que funciona todavía, con su pantallita monocromo; bien mono que es).

Nada, nada...todo lo que podamos tener nosotros seguro que es una mierdecilla comparado con la megacolección de productos Apple de Lefevere Herman, un coleccionista abducido por la archiconocida marca de la manzana mordida.

Este arquitecto y applefreak amontona en su casa centenares de productos apple entre software, periféricos, curiosidades, merchandising, memorias, cables, etc...


ESTO SON CABLES


Sólo en ordenadores maneja la nada desdeñable cifra de 430 máquinas repartidas de la siguiente manera:
-120 en el salón
-50 en su oficina
-100 en su cuarto
-120 en un trastero
-y el resto donde encuentra un hueco :S

Eso sí, ni en el baño ni en la cocina hay ordenadores, parece ser que no está tan enfermo...

De esos 430 ordenadores, 400 funcionan perfectamente y el resto son reparables. Tiene todos los Apple de todas las épocas, desde una réplica del Apple I, pasando, por ejemplo, por el Lisa, el Apple III, el Plus...la totalidad de los modelos creados desde los inicios...acojonante.



Cuenta Lefevere a mi hermano por mail (que es el que me pasó la información) que se está acondicionando un showroom que tendrá listo en pocos meses; allí piensa distribuir todo su armamento como se merece; adjunto este link con la recreación virtual de como quedará, vale la pena. Y aquí otro enlace en el que puedes descargarte el listado en pdf de todos los productos de su colección (para que se te caiga la baba, lo maldigas y flipes un poquito).

Y yo todo orgulloso con mis muñequitos...a esto sí que lo llamo yo coleccionar a lo grande.

2 comentarios:

Gemma dijo...

Mmmmm... iba a decir que este tio es un loco, pero luego he ido a la habitacion donde guardo las lanas y todo mi material y he decidido que sería mejor no abrir la boca, jajaja.

Carlos Pro, el Blog dijo...

Si es que todos llevamos un friki en nuestro interior :)